José Sancha Ortega

José Sancha Ortega

Con el número uno del cuerpo social de esta peña, le cabe el honor de inaugurarla oficialmente el 12 de febrero de 1983, en presencia del Sr. Presidente del Sevilla F.C., D. Eugenio Montes Cabezas, directivos como D. Gabriel Rojas y D. Felipe Rodríguez Melgarejo, entrenador y jugadores del Sevilla F.C. El 7 de abril de 1983 y a propuesta de José Agüera, se empiezan a reclutar niños para lo que sería posteriormente la formación de equipos infantiles de esta peña.
El día 3 de noviembre, se decide institucionalizar el reconocimiento al jugador más distinguido tanto del Sevilla F.C. como del Ubrique Industrial, entregándose un pergamino alegórico, realizado por Rafael Pérez Urbina. En la temporada 83/84 resultó ganador Juan Carlos, del Sevilla, con 62 votos, y Gómez, del Ubrique Industrial, con 35 votos. En la 84/85, Curro San José con 20 y Caro con 35 votos.
En la 85/86 Jiménez con 22 y Ángel Ríos con 33 votos. El 9 de noviembre de ese mismo año, Francisco Naranjo expone el deseo de Eloy Fernández de donar el cuadro en madera que preside la peña, pieza artesanal de categoría única, decidiendo el Sr. Sancha celebrar un pequeño acto el día de la colocación, el cual se recoge en un reportaje fotográfico expuesto en la pared del local de la entidad.
El 12 de noviembre conferencian los Sres. Sánchez Araujo y Somoza, de Radio Sevilla, y Manuel Cardo, máximo responsable del cuadro técnico del Sevilla F.C., en la sede de los antiguos sindicatos. Se organizan excursiones varias, a Valladolid y Zaragoza, entre otros destinos. Gracias a su verbo fácil en no pocas ocasiones compartió micrófono en estos desplazamientos con los periodistas deportivos de Sevilla, como José Antonio Sánchez Araujo.
Por acuerdo de la junta directiva (punto 5, página 48 del acta de 3 de febrero de 1986) se adquirió un Libro de Firmas, extraviado posiblemente en el traslado a los nuevos locales. Dejó el cargo de presidente el 6 de julio de 1987, fecha en la que culminó un ciclo de los más difíciles y a la vez emocionantes, pues no es sencillo echar a andar una nueva entidad.